Blog - Página 4 de 12 - Elvira Muliterno

Contar nuestros sentimientos nos humaniza

Estoy feliz por el debate abierto a raíz de mis dos últimos comentarios en Facebook, ver entrada anterior a esta, parece haber un consenso general sobre la necesidad de abrir nuestro corazón y contar nuestros sentimientos a l@s demás. No parece lógico que siendo humanos sintamos que “tenemos” que esconder aquello que más nos humaniza.
El 18 de enero de 2006, hace más de 7 años, abrí mi primera ventana al mundo a través de internet, fue en mi primer blog ww.elvirasmuliterno.blogspot.com. En el empecé a escribir sobre mi día a día, mis sueños, mis aciertos y mis errores. Abría mucho mi corazón con la firme intención de que esto podría ayudar a otras personas. Después de un tiempo me fui cerrando y contando menos pues me sentía muy expuesta.
Hoy me pregunto dónde está el punto medio, ese en el que nos abrimos y permitimos que l@s demás nos conozcan sin caer en hacer de nuestra vida un espectáculo, un gran hermano.
Muchas personas me han escrito mensajes privados en los que me dicen que se sienten identificad@s con mis palabras y mis experiencias y que al leerme sienten alivio y esperanza. ¡Esto es un regalo para mi!
No quiero hacer de mi vida un circo pero si que quiero poder ayudar, supongo que el tiempo me ensañará dónde se encuentra el punto medio. Hoy no lo tengo demasiado claro.

Al fin enamorada y libre para expresarlo y vivirlo

¡AL FIN ENAMORADA, DÁNDOME PERMISO PARA EXPRESARLO Y VIVIRLO!
Si me sigues ya sabes que no suelo contar mucho sobre mi vida privada, solamente doy algunas pinceladas de vez en cuando. Aún así hoy siento la necesidad de compartir el proceso por el que estoy pasando.
Me separé un agosto de hace 14 años, a partir de ese momento busqué el amor, lo buscaba de una forma errónea, al estilo de los cuentos. Así, viví historias increíbles, unas maravillosas y otras no tanto, corrí años detrás de mi propio cuento de hadas, hasta que en 2005 tomé conciencia de lo que estaba haciendo y dejé al que era mi pareja en ese momento, nuestra relación empezaba a derivar en la imagen de Blancanieves.
Desde entonces me he cerrado al amor, me prometí a mi misma que no tendría pareja hasta que yo no estuviese preparada para tener una relación de igualdad y complementariedad. Llevo años curando las heridas emocionales y las creencias machistas que mi infancia me dejaron y que no me permitían sentirme en igualdad.
Ha sido un largo camino donde he aprendido mucho, donde me he superado a mi misma y donde he tenido que destruir mis creencias para crear otras nuevas. Me he transformado a base de trabajo personal y soledad. (Esto no quiere decir que no haya tenido otro tipo de relaciones.)
Todo mi trabajo ha dado su fruto y ahora me siento preparada para mantener una verdadera relación de pareja. Me he dado, de nuevo, el permiso para enamorarme. Y al hacerlo, me he dado cuenta de que ya estaba enamorada, antes no me permitía reconocerlo.
Así que, aquí estoy dejando aflorar mis sentimientos de enamoramiento y sintiéndome segura como mujer.
Pronto veré a “mi enamorado” y le diré lo que siento por él. No temo su respuesta, sea la que sea, lo importante es que voy a dar el paso, que voy a ser honesta sobre mis sentimientos y que me doy permiso para sentir y expresar lo que siento.
Tengo mariposas en el estómago y eso me hace sentirme viva.

El fin de los cuentos tradicionales

En mi primer libro “Descubriendo tu hada interior” hablaba de cómo los cuentos tradicionales son malos para las niñas y los niños que los escuchaban, pues les transmiten una realidad machista, dónde las niñas tienen que ser rescatadas de “sus pobres vidas” por príncipes, y a los niños se les manda el mensaje de que han de ser héroes.
A estas conclusiones parece haber llegado también la fotógrafa israe
Dina Goldstein, la cual ha presentado una colección de fotografías llamada “Princesas caídas” donde retratan a las protagonistas de los cuentos de hadas más allá de “y fueron felices y comieron perdices”.
Según la fotógrafa: -“Mi proyecto “Princesas Caídas” nació de una profunda rabia personal contra el ’y vivieron felices por siempre’ que nos dan de comer en la infancia”
Así, Dina retrata una Cenicienta que se vuelve alcohólica por culpa de la soledad, una Pochahontas encerrada en casa frente al televisor, una Bella durmiente en un geriátrico, una Caperucita Roja que se come al lobo por sus problemas alimenticios, una Sirenita, que acaba en un acuario por ser bella y diferente, una Jasmín atrapada en una guerra civil, una Bella que no se conforma con su belleza natural y pasa obsesivamente por el quirófano y una Blancanieves que al fin comprende que al casarse empieza la “vida real”, los hijos, las facturas….
Me encanta esta iniciativa y os la comparto, pues es una forma diferente de invitar a la toma de conciencia de que los viejos patrones escondidos en los libros infantiles ya no sirven.
¡Ni las mujeres somos débiles y necesitamos ser rescatadas, ni los hombres tienen el deber de ser príncipes y héroes rescatadores!

Soy una mujer y soy merecedora

Para ver el video pincha en este enlace o en la foto:

http://www.youtube.com/watch?v=3nu2tXD_078  

Soy merecedora de todo lo bueno de la vida pues soy un Ser Humano

Soy un Ser Espiritual que está en la Tierra para aprender, disfrutar y ser feliz.

Soy amor, soy entrega y soy bondad y, también, soy guerrera:

Guerrera para defenderme de aquellos que me quieren herir.

Guerrera para conseguir mis propósitos.

Guerrera para seguir adelante.

Guerrera para saber que el amor no tiene que ver con la ñoñería, con poner la otra mejilla, con no defenderme.

Guerrera para saber que no estoy en este mundo a disposición de los demás para no sentir que no “soy buena”

Guerrera para saber que el amor comienza por el amor hacia mi misma

Un Amor que me invita a cuidarme, a mimarme y respetarme

Un Amor que me recuerda que Soy mucho más de lo que creo ser.

Un Amor que me susurra en mi corazón que soy un espíritu con todo su esplendor y energía.

Y, a la vez, soy Humana: una Mujer que anda buscando su propia felicidad, con todo lo que conlleva serlo:

Humana en mis emociones de tristeza, en mis emociones de no poder y no no merecer.

Humana en esos días que me siento fuerte y puedo con todo y Humana en los que me caigo y digo: ¡aquí me quedo!

Soy Ser y soy Humana, soy ambos: espíritu y cuerpo, emociones y acción. Soy manos para abrazar, piernas para bailar, cabeza para pensar… corazón para amar.

Y todo esto hace emerger en mi, una maravillosa sensación de sentirme merecedora.

Todas somos merecedoras de amor, de ser queridas, de ser tratadas con dignidad, de vivir la vida que deseamos, de conseguir nuestros sueños.

Tú, como yo, eres una mujer valiente, una mujer fuerte que ha pasado mucho en la vida: has tenido situaciones en las que te has caído y tu fuerza y tu energía te a ayudado a levantarte.

Tu como yo, eres un Ser individual que pasa por la vida con sus propios miedos y sus propios sueños, y también somos Seres colectivos que necesitamos de los demás para que nos quieran y para quererlos.

Para amar y ser amadas tal y como somos, sin tener que renunciar a nuestra esencia, sin tener que renunciar a lo que somos de verdad, o somos amadas tal y como somos o no lo seremos nunca, pues si he de dejar de ser yo misma para que otro para me quiera nunca llegaré a ser realmente amada por esa persona.

¡Si! tú como yo somos Seres Humanos, mujeres merecedoras de TODO lo bueno de la vida

Tu sabes que eres mucho más de lo que ahora estás demostrando, deja que eso que realmente eres se proyecte en este mundo.

Al fin y al cabo, ahora es tiempo de tu propio empoderamiento, del empoderamiento de la mujer. Es el tiempo de que las mujeres nos conozcamos, nos conectemos a nuestra esencia, a nuestro gran poder personal, que decidamos qué deseamos hacer en la vida, que salgamos al mundo, con fuerza, con confianza en nuestra verdadera feminidad y la proyectemos en el mundo.

¡Tu, como yo, eres merecedora de lo mejor de este mundo!

 

Cuarentañeras, juventud con experiencia y sabiduría

 

He estado unos días perdida del mundo. El sábado pasado me encontraba tan cansada por la gran carga de trabajo que he tenido últimamente que decidí escaparme del mundo. Así me fui cerca del mar, con mi amiga Lucía. 

Han sido unos días de renovación intensa, de dejarme invadir por la energía del mar y del sol, de disfrutar de estar tumbada en la playa sin hacer nada y de grandes conversaciones.

Últimamente compro y leo la revista Grazia, que dirige Charo Izquierdo, es una revista diferente que trata a la mujer sin estereotiparla y que tiene un contenido muy variado, ameno e interesante. Pues bien, en el número de la semana pasada hacen una comparación de cuando Ursula Andress hizo de chica Bond, contaba con 26 años, y Penélope Cruz que será la próxima chica Bond a la edad de 39 años.

Este reportaje nos dio a mi amiga y a mi pie para enfrascarnos en una interesante conversación. Es maravilloso como está evolucionando la forma en que la mujer nos estamos mostrando y se nos muestra, al mundo y cómo estamos dejando de ser un objeto, en el que prima la imagen, la inocencia, la sumisión y, sobretodo, la juventud. Ahora a la mujer se nos empieza a valorar por nuestra fuerza, coraje, experiencia.. Al final todo esto nos lleva a la sabiduría: ya no prima la candidez y juventud, sino la sabiduría y la experiencia.

Esto me recuerda a las brujas, mujeres que su único “pecado” era el ser sabias, el conocer y reconocer el poder que habitaba dentro de ellas. Esto, obviamente, era un peligro para una sociedad donde a la mujer se le exigía que fuese como la Virgen María, que diese hijos sin disfrutar, que su vida sólo tuviese sentido al dársela a los demás.

Gracias a Dios, hoy ya no se nos puede quemar, ¡yo ya hubiese ardido en la hoguera un par de veces! Hoy las mujeres podemos alzar la voz y proclamar que somos sabias, que tenemos opiniones, que somos fuertes, poderosas y valiosas sin dejar atrás nuestra feminidad, este es el verdadero empoderamiento femenino.

Yo soy muy optimista, lo soy por naturaleza y porque todo lo que está pasando en el mundo me lleva a serlo y me doy cuenta del gran cambio de mentalidad que se está experimentando con respecto a la imagen de la mujer.

Al final Lucia y yo concluimos que ya no somos cuarentonas, término que sugiere una mujer de avanzada edad, sino que ahora somos ¡cuarentañeras! que suena más a una juventud con experiencia y sabiduría.

Iguales y complementari@s

 Muchas mujeres, tal vez demasiadas, cargamos dentro de nosotras ideas de minusvalía, de no merecer las cosas buenas, de que los demás son mas importantes que nosotras. Ideas que nos han sido transmitidas a través de la educación y el ejemplo recibidos a lo largo de nuestra vida.

Si las mujeres, como conjunto y cada una de nosotras de forma individual, conectamos con lo que realmente somos, realizando el ejercicio de conocernos, de saber quiénes somos y cuales son nuestros potenciales llegaremos a creer en nosotras mismas. Así podremos ser libres para decidir qué deseamos en la vida.

Para llegar a esta libertad interior, las mujeres hemos de pasar por el proceso de empoderamiento, en el cual se han de trabajar profundamente los miedos, las creencias negativas y las emociones estancadas, tomar conciencia de todo esto y superarlos.

Este proceso es urgente y necesario con el fin de que las mujeres nos posicionemos en un lugar de complementariedad con el hombre. Y he dicho complementariedad, no igualdad pues para mi son términos que debemos tener muy presentes al hablar de mujeres y hombres.

Es el momento de hablar de complementariedad frente a igualdad

A nivel de leyes, de oportunidades, de las reglas que rigen la sociedad es imprescindible que hablemos de igualdad.

A nivel individual es prioritario que hablemos de complementariedad; pues mujeres y hombres somos muy diferentes y lo que este nuevo orden social demanda es que cada uno, cada una aportemos lo mejor de sí.

En el pasado se ha entendido la igualdad como la masculinización de las mujeres, nosotras tuvimos que adaptarnos a lo masculino para poder entrar poco a poco a los puestos de poder establecidos cuyas normas eran masculinas. Eso estuvo bien, fue necesario para abrir unas puertas cerradas desde hacía siglos a las mujeres, ahora esas puertas están abiertas y es el momento de cambiar las bases aportando la esencia femenina.

La esencia femenina es necesaria en el nuevo mundo que está surgiendo y es responsabilidad, sobretodo, de las mujeres el conectarnos con ella y mostrarla en el mundo desde la más pura autenticad, sin falsa imitación de lo masculino. Tanto mujeres como hombres estamos vivenciando un cambio de paradigma al que hemos de adaptarnos en un tiempo record.

En todo este proceso las mujeres tenemos mucho que decir pues uno de los cambios más importantes que se está produciendo a nivel planetario es la vuelta a lo femenino. Es vital para la humanidad que las mujeres creamos en nosotras mismas y que transcendamos nuestro pensamiento tradicional, de ser personas para los demás, al nuevo pensamiento; somos personas para nosotras que aportamos lo que somos a los demás.

Héroes, heroínas y el proceso de empoderamiento

Hay momentos en los que no nos sentimos capaces de hacer grandes hazañas, incluso si pensamos en ellas nos podemos hundir mas. En esos momentos es importante dar pequeños pasos para encontrar un punto en el que cambiar todo lo demás.

Al principio de mi proceso de empoderamiento habían días que sentía que nunca conseguiría creer en mí misma, esos días me centraba sólo en cambiar una cosa, solo una, me olvidaba del bosque y miraba solo al árbol que tenía más cerca. Me centraba en superar cada pensamiento negativo hacia mí misma, cada emoción que me estancara… me centraba en hacer lo que tenía que hacer sin pensar en las circunstancias que me rodeaban.

Poco a poco fui creyendo más y más en mí misma, por esto siempre digo que el empoderamiento es un proceso que nunca acaba. Ahora que ya he superado muchas cosas, me pongo retos mayores y estos retos requieren salir una y otra vez de mi zona cómoda, y una vez más ganar la suficiente confianza en mi para afrontarlos.

En esto consiste una vida de superación en ir queriendo retos cada vez más grandes y, al mismo tiempo, realizar el proceso de empoderamiento personal para afrontarlos.

La buena noticia es que todas las personas hemos ya superado muchos retos en nuestras vidas y, aunque en ocasiones, sintamos que no vamos a poder más, al final siempre podemos. Lo mejor de todo es que esto nos refuerza.

Al fin y al cabo tod@s somos héroes y heroínas y tod@s tenemos un potencial inmenso latente dentro de nosotr@s que está esperando la señal para salir, esta señal es el empoderamiento.

Si tu deseo es REAL se hará REALidad

En varias ocasiones he expresado aquí mi idea de que en la vida el camino más auténtico es el de SER para Hacer y al hacer llegar al Tener. Esta es, para mi, la verdadera fórmula de la magia, de los milagros. Cuando el deseo es Real, es uténtico en cuando se realiza, cuando se manifiesta

SE y cuando te conozcas y sepas lo que realmente deseas de la vida, cuando tus deseos procedan de tu Autenticidad, entonces empieza a HACER, desde el convencimiento de estar haciendo lo que tu corazón y razón te piden, sigue el camino, no te rindas, pues como les pasa a los héroes tendrás pruebas que superar. 

Son aquell@s que superan las tempestades, que se levantan cuando se caen y aquell@s que no escuchan a quien les desaniman l@s que se convierten en verdader@s héroes y heroínas y alcanzan sus sueños.

Para saber cuál es tu verdadero sueño es fundamental conocerte y separar lo que de verdad eres tu de lo que crees que eres y creer en ti para poder atravesar tu propio desierto, para ello has de pasar tu proceso de empoderamiento, este es el camino más rápido para tus sueños.

Por todo esto te invito a crear tus sueños desde tu SER, desde lo que de verdad ERES y confiar en la magia de la vida.

Empoderamiento frente al rescate externo

 

 En mi primer libro Descubriendo tu hada interior escribía:

“A día de hoy puedo reconocer que por aquellos días todavía no había integrado el principal mensaje de todos los libros que había leído: “Todo aquello que necesitas para sentirte feliz está en ti” Está en mi, está en mi, me repetía una y mil veces, sin asimilar su verdadero significado.

Sería al cabo de un tiempo, después de recorrer muchos caminos, después de vivir muchas horas de soledad, cuando entendería lo que me estaba pasando; ¡Desde pequeña había creído que la felicidad vendría desde el exterior! Que sería un regalo que alguien me traería. Todos los cuentos que mi madre me leía me decían que alguien vendría a rescatarme de mi “mísera” vida. Como el príncipe de la Cenicienta, el de Blancanieves, el cazador de la Caperucita Roja, y tantos otros.

En ese momento aún no comprendía que de pequeña yo tenía sueños e ideales pero tenía la idea de que no podría llevarlos a cabo si algún apuesto príncipe no me rescataba de, ¡Dios Mío!, mi propia vida”

Porque esta idea que está en el inconsciente colectivo todavía en nuestros días escribí mi segundo libro Mujer Empoderada, en el que hago salir a la guerrera, a la heroína que todas llevamos dentro para empoderarnos, responsabilizarnos y tomar las riendas de nuestra vida.

Y tal vez me podrías decir que no es así, que ya la idea del rescate de la princesa ya no está presente en la sociedad, pues desgraciadamente sí que lo está. Este anuncio de Seguros Santa Lucia es un ejemplo indeseable de este pensamiento: http://www.youtube.com/watch?v=L41qCwUGLKY  Debería de retirarse su emisión pues atenta contra la igualdad más básica de géneros. Es aquel que dice que a mamá le da la mano papá y que ha papá se la tiene que dar un oso, metáfora de los seguros, pues “pobrecito” lleva el peso de toda la familia y a él nadie se la da. El empoderamiento consiste precisamente en eso; en que tomamos conciencia de neustro poder interior y nos damos la mano a nosotras mismas, sabemos cómo cuidarnos y luego decidir, desde la libertad si deseamos tomar, y que nos tome, de la mano a alguién.

Las mujeres no necesitamos ser rescatadas por los hombres, y es nuestro derecho el elegir si deseamos tener un hombre que nos de la mano y dársela nosotras a ellos. Como en algunos países nos llaman a las mujeres “la salvadora del salvador”, nombre que hace referencia a la idea de que cuando el hombre vuelve a casa de “salvar al mundo” lo que desea es que una mujer lo acoja entre sus brazos para ser salvado él. Al final mujeres y hombres necesitamos de los demás para sentirnos amados y así ser felices. Mujeres y hombres nos damos las manos en igualdad y complementariedad, ¡eso sí que es evolución!

Equilibrio interior y exterior

 

Esta mañana he meditado de una forma diferente: en lugar de hacerlo mirando hacia mi maravilloso Buda, he abierto la puerta del balcón y me he puesto mirando hacia fuera, hacia el parque y el cielo. Esta forma de meditar me ha inspirado un pensamiento que quiero dejar hoy aquí.

Desde hace mucho tiempo le estoy dando vueltas al mensaje espiritual que desde las distintas religiones y corrientes espirituales nos mandan en el que nos dicen que todo lo que necesitamos para ser felices ya está dentro de nosotr@s.

En mi primer libro Descubriendo tu hada interior, ya hacia referencia a esto:

“A día de hoy puedo reconocer que por aquellos días todavía no había integrado el principal mensaje de todos los libros que había leído: “Todo aquello que necesitas para sentirte feliz está en ti” Está en mi, está en mi, me repetía una y mil veces, sin asimilar su verdadero significado.”

Hoy creo que dentro de nosotr@s podemos desarrollar la actitud necesaria para disfrutar de las cosas buenas de la vida, más no todo lo que necesitamos para ser felices está ya allí.

Me explico: puedo trabajar mi actitud de apertura hacia el amor, hacia una relación, más no puedo sentir la sensación de un abrazo, un beso, un paseo por el campo o de hacer el amor con mi ser querido, sin vivirlo de verdad.

Supongo que la verdadera espiritualidad es encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente, emociones y espíritu. Es reconocer nuestra parte material y las necesidades de nuestros sentidos; oído, olfato, vista, gusto y tacto.

Lo que podemos elegir es nuestra actitud ante la vida, el cómo cubrimos nuestras necesidades, si lo hacemos de una forma ecológica o no para nosotr@s, a qué necesidades prestamos atención, descubrir qué necesidad es real y cuál esconde una necesidad mayor….

Todo esto es imortante hacerlo para ser más felices, más necesitamos de lo externo para alcanzar la plenitud, todo lo que las personas necesitamos no está dentro de nosotr@s. Realmente la vida nos ofrece demasiadas maravillas como para no disfrutarlas y pensar que a través de la meditación, el retiro y la conexión interior podemos sustituirlas.

Este disfrute está relacionado con conocernos, con saber lo quienes somos realmente y qué deseamos de la vida para ello es necesario pasar por el proceso de autoconocimiento y de empoderamiento personal.