Elvira Muliterno

Una sola persona puede cambiar una comunidad entera

Mi amigo Ahmed, me envía desde el Cairo este bonito texto que deseo compartir contigo:

“Me gustaría contarte algo sobre un texto del Bhagavad Gita. Easwaran, un hombre hindú, nos cuenta sobre su amistad con un hombre Musulmán en un período en el cual, en India las relaciones entre hindúes y Musulmanes no estaban bien vistas. Él nos explica que no son las diferencias de opinión lo que interrumpen las relaciones, sino la falta de fe y olvidar la parte espiritual de las personas,  la cual hace que la confianza se mantenga intacta en una relación. Cada uno de ellos estaban seguros de ser grandes amigos y, además, eran conscientes de que las demás personas vigilaban atentamente esta relación y que eran sumamente crítica con ella, de la cual decían que era una relación peligrosa y que acabarían haciéndose daño el uno al otro.

Al principio se sentían aislados, aún así y a pesar de sus diferencias, la amistad se fue forjando cada vez más fuerte y, poco a poco, las personas se fueron acercando a ellos. Para Easwaran esto fue una revelación de como la intención de sólo dos personas de practicar la unidad de vida puede cambiar la dirección de una comunidad entera.

A lo que ocurrió entre estos amigos el Bhagavad Gita lo llama “vijnana”; la capacidad para aplicar la conciencia de unidad, curar las divisiones de los corazones y de las mentes y unir a las personas en confianza y armonía.

Tanto tu como yo esperamos que nuestro amor humano y que historias como estas sean capaces de unir a las personas del norte y del sur, del este y del oeste, creando una nueva humanidad, unida y con un propósito común: que el mundo sea un lugar más habitable para tod@s.”

Estamos en un momento de profundo cambio y cada un@ de nosotr@s tiene una gran fuerza, si cree en ella y hace lo que tiene que hacer.

Crisis, crisis, crisis… ¿de creer en los sueños y en el propio poder?

Crisis, crisis, crisis… esta palabra se oye por doquier generando una sensación de incapacidad, de no poder avanzar, de derrotismo. Ahora es el momento de darnos cuenta de que tan negativa es la crisis en si, como las sensaciones que en la sociedad genera.

Años atrás en los momentos de bonanza económica conseguir aquello de deseábamos era bastante fácil, sólo había que dedicarse un poco a ello y las cosas salían antes o después. Además contábamos con ello, con que era seguro que terminarían saliendo y era esta misma convicción la que nos hacía no abandonar.

Ahora las cosas han cambiado, ya no es tan fácil llevar a cabo nuestros sueños, muchas puertas se han cerrado, la economía se ha estancado y parece que los sueños, son hoy más que nunca son algo inalcanzable que solo pasa en nuestra imaginación. Si bien es cierto que ahora es más complicado conseguir lo que deseamos también lo es que no es imposible. En la época buena nos acostumbramos a satisfacer nuestros deseos de una manera inmediata y casi sin esfuerzo y tal vez sea esta costumbre la que esté causando que esta crisis sea más profunda pues hoy nos rendimos demasiado pronto, o en ocasiones ni lo intentamos.

Esta época en la que estamos viviendo nos exige darnos cuenta de que es posible conseguir las metas propuestas siempre y cuando comprendamos que hemos de ir paso a paso, trabajando como hormiguitas, que si una puerta se nos cierra hay otras muchas a las que llamar. Es el momento de ser persistentes y de comprender que aquello que más valoramos en la vida es lo que hemos conseguido con esfuerzo, trabajo, ilusión y confianza.

Tal vez esta crisis nos invita más que nunca a vivir en el aquí y en el ahora, a ir consiguiendo metas pequeñas en pos de llegar a conseguir nuestra meta a largo plazo y a disfrutar de cada paso que damos. Al vivir en el aquí y en el ahora sin querer el ciclo de aparición del deseo y satisfacción del mismo sea mínimo surge un beneficio maravilloso que es la sensación de autocontrol, de estar haciendo lo que es necesario hacer para asegurarnos la felicidad de quienes seremos en un futuro.

Muchas personas fracasan porque no comprenden este proceso, porque perciben los baches del camino como barreras infranqueables y porque se dejan atrapar por la idea derrotista que invade a la sociedad.

Si tienes un sueño siente los obstáculos como oportunidades para superarte y repensar tu planteamiento. En época de crisis los sueños no son imposibles, solo están reservados a quien creen realmente que son posibles y sienten su empoderamiento interno para conseguirlos.

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El corazón (nuestra esencia) tiene razones que la razón (lo aprendido) ignora.

“El corazón tiene razones que la razón ignora”, lo dijo Blaise Pascal en el siglo XVII y es una frase que sigue en plena vigencia en nuestros días. Muchas veces decimos que no entendemos a alguien por hacer lo que hace y la pregunta que surge ¿siempre son entendemos a nosotr@s mism@s? Yo en muchas ocasiones sé la decisión que he de tomar y ésta es contradictoria a mi razonamiento. Y es curioso, muchas de las mejores cosas que me han pasado han llegado a mi por seguir mi corazón o a lo que llamamos intuición.

Esta intuición ¿no será simplemente la inteligencia del corazón? Tal vez ya conozcas que el ser humano cuenta con tres cerebros, cada uno de los cuales tiene una misión especifica y ha aparecido en una etapa concreta de su evolución conforme a las necesidades específicas de ese momento ¿no es mágico?

El más antiguo es el cerebro Reptil, como no podía ser menos es el más primario y es el encargado de gestionar los instintos básicos de supervivencia, como la búsqueda de alimento, la de evitar ser dañado y el instinto sexual. Es el que nos hace reaccionar en milésimas de segundo ante un peligro inesperado o ante una situación o persona que pueda ser una amenaza; “esa persona me cae mal y no sé porqué.”

En el momento en que el ser humano evolucionó necesitó de un cerebro que regulase la relación con las personas con las que convivía y con las que pasaba por su vida, así alrededor de su primer cerebro surgió el cerebro Límbico que es llamado emocional pues gracias a él experimentamos las emociones y, es curiosa esta “coincidencia”, es el que alberga la memoria por lo que  gracias a el podemos guardar dentro de nosotr@s recuerdos de experiencias de nuestra vida.

Y el ser humano siguió avanzando y se enfrentaba a situaciones cada vez más complicadas por lo que necesitaba de un cerebro que le permitiera comprender su entorno, así, una vez más nuestro cerebro se adaptó a las necesidades y surgió, hace no más de 1 millón de años, el cerebro Neocortial, con sus dos hemisferios cerebrales; el izquierdo que controla las funciones del pensamiento y del lenguaje, es el que piensa y calcula es el racional. Y el derecho es emocional, es el que siente e imagina, es el que está más ligado al cerebro Reptil y Límbico y funciona de una forma más inconsciente que el izquierdo.

Entre estos dos cerebros se encuentra el llamado Cuerpo Calloso que es el encargado de tomar las decisiones a través de la conexión de ellos o de la intuición.

Y fíjate que ante amenazas de la vida, el cerebro pasa por encima del Neocortial y es el Reptil es el que actúa ¿te suena eso de “no sé cómo lo hice”? También en esos momentos a los que llamamos “flechazo”, es decir, que nos sentimos muy atraídos por una persona sin ningún motivo racional que nos de una razón de porqué esa persona sí y otra no.

Sinceramente creo que no estamos utilizando nuestra parte antigua y primogénita que es la intuición. Si en los primeros albores de nuestra historia pudimos sobrevivir y evolucionar gracias a ella sin otro tipo de inteligencia será por que tiene un gran poder. Evidentemente a día de hoy exclusivamente con el cerebro Reptil no podríamos sobrevivir en este nuevo mundo, sería absurdo intentarlo.

Lo que sí podemos a día de hoy es utilizar esta inteligencia intuitiva y primaria para que nuestra vida pase a otro nivel. Tod@s utilizamos esta inteligencia a diario sin darnos cuenta, en aquellos momentos en los que una persona a la que acabamos de conocer nos cae mal o bien, cuando damos un paso hacia atrás antes de ver el coche que venía hacia nosotr@s,…

Dentro de cada un@ hay mucha información disponible para crearnos una vida mejor y es nuestra decisión el tenerla en cuenta o no. El corazón (nuestra esencia) tiene razones que la razón (lo aprendid) ignora.

Si no ves el camino, continua andando

En mi anterior post hablaba de que la crisis económica es una consecuencia directa de la crisis de valores individuales en la sociedad. La mayoría de nosotr@s estamos viviendo de una forma u otra las consecuencias de ambas crisis, lo que nos puede producir un gran sentimiento de pérdida, de no saber cual es el camino que hemos de recorrer.

Hoy momentos en la vida que por mucho que queramos saber cual es el próximo paso a dar no estamos seguros de saberlo. En las épocas de crisis esta sensación se puede agudizar, a causa del paro, la falta de recursos y la falta de referencias. Podemos sentir que el caos se ha instalado en nuestra vida porque realmente lo ha hecho.

En estos casos lo mejor es seguir andando por aquellos parajes que nos indiquen nuestro corazón, ser muy fieles a nosotr@s. Al principio parecerá que no sirve de nada andar, el caso es seguir paso a paso, hacer aquello que sintamos y pensemos que hemos de hacer, aun sin comprender lo que hacemos. Poco a poco el camino se despejará y llegaremos a un lugar donde empezaremos a ver la luz, más tarde el camino se nos mostrará y mirando hacia atrás nos daremos cuenta de que todos los pasos dados nos han llevado a donde queríamos ir.

Es importante que cuando estemos en el momento de no ver el camino, no nos juzguemos y nos tratemos con mucho amor, ¡escucharnos y amarnos! esa es la clave.

Del caos surge el orden, de plantearnos qué estamos haciendo con la propia vida surgirá una nueva forma de vivirla, desde la incertidumbre actual se crearán nuevas formas de organización.

Si no ves tu camino, anda, sigue en movimiento, confía, no te juzgues pues es seguro que si caminas siendote fiel, en el momento menos esperado todo tomará sentido. Ese día te sentirás plen@, tal vez eso sea la vida, andar, andar y andar aún en los momentos que no sabemos hacia donde, ni vemos el camino, solamente lo intuimos.

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Una nueva sociedad es necesaria

Nos encontramos en un momento de profundo cambio a nivel mundial, el cual tiene su base en el profundo proceso que el ser humano está experimentando; los valores, las emociones y la idea del mundo internas están cambiado.

Si leemos los diarios o escuchamos a las personas pudiera parecer que primero llegó la crisis económica y después las crisis personales, en mi opinión es justamente lo contrario. La bonanza económica produjo un alejamiento del ser humano de aquello que valoraba y más que alejamiento podríamos decir que nos olvidamos de ellos, en aquellos momentos parecía que todo valía y ese «todo vale» produjo que nos olvidáramos de escucharnos internamente y esto está teniendo el reflejo en la economía.

Cuando oigo hablar de economía me parece que se está hablando de que solo las consecuencias afectan al ser humano y no sus causas, y me pregunto ¿qué es la economía sino la relación entre personas? Si la sociedad pierde sus valores la economía le seguirá con las desastrosas consecuencias que tod@s conocemos.

Las formas de política y de gestionar los recursos económicos conocidos hasta ahora ya no sirven, la sociedad ha cambiado porque el ser humano está inmerso en una evolución que no tiene marcha atrás. Entre tod@s hemos de buscar nuevas formas de gestionar las áreas comunes para llegar a un nuevo bienestar colectivo que sea ecológico, sostenible y justo. y para ello hombres y mujeres hemos de aportar lo mejor de cada un@ de nosotr@s. El momento requiere de mucha creatividad y de poner la atención en lo positivo, huyendo del pasado pensamiento negativo y detrrotista.

Donald Trump dijo que el nunca se centra en el problema que siempre lo hace en la solución, a los políticos hemos de exigirles esta forma de pensar, hemos de exigirles que dejen de mirase el ombligo, que se remanguen y que trabajen juntos en las soluciones, que aparquen las diferencias y que abracen lo que les une, que, al menos en teoría, debe ser el bien común de España.

En este nuevo orden de las cosas l@s ciudadan@s tenemos mucho que decir, ya no podemos estar callad@s, hemos de alzar la voz, es nuestra responsabilidad y nuestro privilegio. ¿Que ha de pasar para que las cosas cambien realmente?

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