Empoderamiento Creencias Archivos - Elvira Muliterno

La vida simple y los ideales elevados

Revisando mis notas (las tengo por todas partes, escritas en libretas, en papeles sueltos, en mi agenda, en las pizarras que tengo por casa, en mi móvil, en el ordenador,…) he encontrado unas palabras que no recuerdo de dónde me vinieron, así que no puedo citar la fuente, pero quiero aclarar que no son mías:

Los dos principios fundamentales para encontrar la felicidad son:


1🌟.- Las personas son más importantes que las cosas.

2.🌟– «Yato Darma Tato Java» en sánscrito significa: donde hay adherencia a la verdad y a la acción correcta hay victoria y plena realización . Cuando haces esto un viento sopla detrás de ti y te apoya. La vida simple y los ideales elevados producen mayor felicidad. Lo importante es sentir que estás haciendo lo correcto en cada momento.🌺

Me parece muy poderosos estos dos principios.

💕El primero pudiera parecernos obvio «poner a las personas por encima de lo material» Aún dentro de la gran obviedad vemos que no es así cómo vivimos.

♥ La ambición personal destrona,  al sentimiento de hermandad y humanitario.♥

Cuando este principio no está presente en los sentimientos y acciones las familias se enfrentan, se separan los amigos, se crean rivalidades entre vecinos y conocidos y las personas se convierten en enemigos.

💕 El Segundo es también poderoso: «Donde hay adherencia a la verdad y a la acción correcta hay victoria y plena realización» ¡Me encanta! Piensa por un momento en aquellas acciones que has llevado a cabo durante tu vida guiado por una verdad profunda, acciones que están en sintonía con tus valores. ¿Verdad que has sentido una fuerza muy poderosa para seguir adelante a pesar de los obstáculos? «La vida simple y los ideales elevados» ¿hay una mejor forma de vivir?
Yo he experimentado, como seguro que tú también, lo que es seguir en pie trabajando para mis sueños, a pesar de que las circunstancias y las personas de mi entorno no me acompañaran. Es más, que pensaran que no soy una persona «razonable ni realista»

♥ Si vivimos poniendo a las personas (esto nos incluye a nosotros mismos) por encima de las cosas «esos juguetes que atraen nuestra atención» y actuando en base a nuestros valores y a la verdad no habrá nada que nos frené. Los obstáculos serán algo a superar, no algo por lo que dramatizar y sentirnos abatidos.♥

Tal vez de esta forma Si podríamos encontrar la felicidad.

De vuelta sin Recetas Mágicas

¡Estoy de vuelta! Necesitaba un descanso de las redes sociales y ¡vaya si me lo he dado!, ¡ya han pasado más de dos años desde la última vez que escribí!

La razón de esta parada es sencilla.. al final lo que escribía me resultaba forzado, banal y sobretodo estereotipado. No sabía lo que me pasaba, ahora lo sé.. ¡he tenido tiempo para pensar en ello:-)! Quería dar soluciones rápidas a las personas que me leían, quería solucionar la vida a base de frases elocuentes, quería cambiar a las mujeres, como me enseñaron los cuentos que me contaban de niña, a base de movimientos milagrosos de mi varita mágica.

Y esto no funciona así, nos hemos dejado llevar por las frases rimbombantes sobre la felicidad, sobre la vida, sobre el encuentro con una misma… pero todo eso no es real, la vida no funciona así… al menos la mía no. Y si yo no encuentro soluciones mágicas en lo que leo ¿cómo voy a pretender que tu, mi querida lectora, lo hagas?

Hoy soy consciente de que todo lo que nos pasa en la vida nos hace crecer, ser mejores, nos hace superarnos. Es cierto que podemos encontrar inspiración en un buen libro, en una entrada de un blog, en el muro de una red social o en la palabra de un ser querido… Más todo esto será sólo eso, inspiraciones… al fin y al cabo somos cada una de nosotras las que andamos a solas nuestro camino.
Cuando me decidí a volver me pregunté cuál era el mensaje que deseaba transmitir y la respuesta que me llegó fue que deseo ofrecer momentos de inspiración a mis lectoras, inspiración para que ellas realicen su propio proceso de empoderamiento, superación personal, madurez … llámalo como tu quieras. El caso es que tengas claro que es un proceso, TU PROCESO, un viaje que estás recorriendo y que, como todo viaje, tendrá momentos buenos y malos, a veces te sentirás poderosa a veces pequeña, en ocasiones serás la heroína que puede con todo… otras la heroína caída que desea rendirse.

La buena noticia amiga mía es que esto es la vida, es que este es tu camino, con sus luces y sus sombras.. si te dijese que siempre tienes que estar feliz, sentirte poderosa, estar perfecta, empoderada… te estaría generando un sentimiento de culpa. De esto hablaré pronto, de la culpa que nos puede llegar a crear el pensamiento positivo y los mensajes de los libros como El Secreto.

Esta en mi nueva etapa en la que me comprometo contigo a hacer lo mejor que sepa para servirte de pequeña inspiración, a huir del positivismo barato, de hacerte creer que la vida es fácil si la quieres vivir involucrándote en ella y que no existen los milagros para tu transformación

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El verdadero milagro es tu esfuerzo continuo.

 

 

Muchas gracias por leerme y por estar ahí. Si te apetece comparte lo que piensas. Te invito a suscribirte a mi boletín y a recibir tu regalo: “ Diez claves que te harán cambiar tu perspectiva como mujer” Un manual contado en clave de humor para que tomes conciencia de cómo te manejas en la vida.

 

 

¿Existe una forma «correcta» de vivir?

Seguro que a ti también te a pasado estar en un momento de duda en hacer o no hacer algo. El ejemplo más básico, por ser uno de los que más se repiten a lo largo de nuestra vida, es ¿le llamo o no le llamo? Esta llamada puede estar referida a una persona que te guste, a una del ámbito laboral o a alguien con quien te has enfadado.Tu decides cómo Vivir

Dudamos y dudamos qué hacer y eso que en estas situaciones tenemos solo dos opciones y, de algún modo, podemos imaginar el resultado de cada una de las acciones; si no llamamos, seguiremos como hasta ahora. Si lo hacemos podemos tener una ligera idea de qué pasará. Aunque de sobra sabemos que la vida no deja de sorprendernos.

La cosa se complica cuando la decisión está en elegir entre una gran diversidad de opciones, como qué estudio, a qué dedico mi vida o si me voy a otra cuidad a vivir….
Estoy en un momento de estos en los que he de decidir si llamar o no. Si dar energía o dejarla tranquila, pues al realizar alguna acción estamos dando energía a la situación hacia un lado u otro.

Por eso me pregunto si existe una forma correcta de vivir, si hay una decisión que es «la adecuada» y el resto son equivocadas. Si realmente nuestra intuición nos aconseja siempre bien y si sabemos entenderla. A priori yo diría que no existe una forma correcta de vivir, que no hay decisiones que son acertadas y otras equivocadas, solo las hay que nos llevan hacia un camino que nos da más felicidad o menos.

Este fin de semana vi una película que me gustó mucho, una de esas romanticonas de los domingos después de comer, que se ven bien abrigada en el sofá. En un momento dado la protagonista dice: «No te pierdas en las circunstancias, nadie sabe lo que Dios nos tiene preparado» yo creo en esto,  siento que la vida tiene sentido, incluso cuando tomamos decisiones que parecen no ser correctas nos traen algo bueno, como dicen en otra película; «Si algo no ha acabado bien es que todavía no ha terminado»

Recuerda que solo somos seres humanos y que contamos con unas herramientas muy limitadas para vivir en este mundo, nos sentimos súper poceros@s pero creo que nos falta mucho para entender lo que REALMENTE ES.

Por eso tenemos que hacer lo mejor que sepamos con lo que somos y sabemos y por ello no creo que exista una forma correcta de vivir, estamos demasiados constreñid@s, tenemos que soltar lastre, tenemos que darnos permiso para vivir en libertad. Libertad que pasa por, aquello que llamamos, equivocarnos.

¿Te das cuenta que al poner la etiqueta de equivocación o error a aquello que hacemos nos conectamos a la culpabilidad y nos quitándo valor?

Vamos a permitirnos vivir, experimentar, hacer cosas aunque el resultado esté fuera de lo establecido. Para mi hay solo tres normas vitales, a las que llamo las Reglas de Oro de la Vida:

1.- Cuídate a ti primero, luego cuida a l@s demás.
2.- No te lastimes ni lastimes a l@s demás.
3.- Utiliza todo para avanzar.
Y podemos añadir otra:
4.- Vive a tu modo, estate consciente y aprende de todo lo que te pase.

¿La forma correcta de vivir? No existe, hacernos esa pregunta lleva intrínseca una renuncia a la libertad.

Soy humana, acepto mi sombra ¿qué más puedo hacer?

Ayer domingo, sin previo aviso, y ¡así de repente! me encontré enfrente de una de mis sombras. Sí mi sombra, esa partes oscura que tod@s tenemos y que no queremos, o no podemos, ver pues no nos gusta pues no se adapta a la imagen que tenemos de nosotr@s.

Ayer mi sombra se plantó delante de mi y no estaba dispuesta a dejarme escapar hasta que la reconociera y la aceptase. Quería que viese una parte no resuelta dentro de mi, una parte que me frena en el camino a mi felicidad y que me complica la vida. Tal vez esta sea una de las especialidades de la sombra el llevarnos una y otras vez a situaciones similares para que le tomemos en cuenta.

Mi primera reacción ¡cómo no! fue negar lo que estaba sintiendo ¡yo no soy así!- me dije. ¿Te suena familiar este comentario?. A continuación intenté olvidarme del tema y pensar en otra cosa, pero mi sombra me persiguió, parecía que en esta ocasión no me iba a dejar escapar ¡otra vez!

Empecé a aceptar lo que me estaba ocurriendo y un hondo dolor se apoderó de mi, en ese momento vi claramente a cuantas áreas de mi vida estaba afectando negativamente esa parte oscura ¡No podía creer como inconscientemente me estaba manipulando tanto y cómo era la causante inconscientemente de muchas de las decisiones que tomaba! Sentí más fuertemente el dolor y opté por aceptarlo y, con ello, aceptar mi sombra. La consecuencia inmediata de mi aceptación fue la mitigación de mi dolor y un ligero alivio. Ya no luchaba por no ver lo que se mostraba a mis ojos, por no sentir aquella sensación, por no pensar en mi culpabilidad. Hablé con mi sombra, la acepté y me comprometí a estar consciente de cuando aparecía, ¿qué más podía hacer?

Al fin y al cabo, nuestras sombras nos humaniza, no somos robots, ni somos seres angelicales, somos humanos con todo lo que ello implica.

Ahora me siento diferente, me conozco más y admito no ser tan “maravillosa” como me gustaría ser y, supongo, que para contrarrestar mis sombras lo que necesito es aportarles luz. Una luz procedente de mi autenticidad y de mi mejor yo. Aún así, dicen que las sombras nunca desaparecen, solo las dejamos de ver. Al fin y el cabo, nuestras luces y nuestras sombras son lo que configuran al ser humano.

Empoderamiento frente al rescate externo

 

 En mi primer libro Descubriendo tu hada interior escribía:

“A día de hoy puedo reconocer que por aquellos días todavía no había integrado el principal mensaje de todos los libros que había leído: “Todo aquello que necesitas para sentirte feliz está en ti” Está en mi, está en mi, me repetía una y mil veces, sin asimilar su verdadero significado.

Sería al cabo de un tiempo, después de recorrer muchos caminos, después de vivir muchas horas de soledad, cuando entendería lo que me estaba pasando; ¡Desde pequeña había creído que la felicidad vendría desde el exterior! Que sería un regalo que alguien me traería. Todos los cuentos que mi madre me leía me decían que alguien vendría a rescatarme de mi “mísera” vida. Como el príncipe de la Cenicienta, el de Blancanieves, el cazador de la Caperucita Roja, y tantos otros.

En ese momento aún no comprendía que de pequeña yo tenía sueños e ideales pero tenía la idea de que no podría llevarlos a cabo si algún apuesto príncipe no me rescataba de, ¡Dios Mío!, mi propia vida”

Porque esta idea que está en el inconsciente colectivo todavía en nuestros días escribí mi segundo libro Mujer Empoderada, en el que hago salir a la guerrera, a la heroína que todas llevamos dentro para empoderarnos, responsabilizarnos y tomar las riendas de nuestra vida.

Y tal vez me podrías decir que no es así, que ya la idea del rescate de la princesa ya no está presente en la sociedad, pues desgraciadamente sí que lo está. Este anuncio de Seguros Santa Lucia es un ejemplo indeseable de este pensamiento: http://www.youtube.com/watch?v=L41qCwUGLKY  Debería de retirarse su emisión pues atenta contra la igualdad más básica de géneros. Es aquel que dice que a mamá le da la mano papá y que ha papá se la tiene que dar un oso, metáfora de los seguros, pues «pobrecito» lleva el peso de toda la familia y a él nadie se la da. El empoderamiento consiste precisamente en eso; en que tomamos conciencia de neustro poder interior y nos damos la mano a nosotras mismas, sabemos cómo cuidarnos y luego decidir, desde la libertad si deseamos tomar, y que nos tome, de la mano a alguién.

Las mujeres no necesitamos ser rescatadas por los hombres, y es nuestro derecho el elegir si deseamos tener un hombre que nos de la mano y dársela nosotras a ellos. Como en algunos países nos llaman a las mujeres «la salvadora del salvador», nombre que hace referencia a la idea de que cuando el hombre vuelve a casa de «salvar al mundo» lo que desea es que una mujer lo acoja entre sus brazos para ser salvado él. Al final mujeres y hombres necesitamos de los demás para sentirnos amados y así ser felices. Mujeres y hombres nos damos las manos en igualdad y complementariedad, ¡eso sí que es evolución!

Un empoderamiento de creencias, por favor

Ayer buscaba un sitio dónde aparcar, vi un hueco libre y me dirigí a el, no había ninguna placa de prohibido aparcar y comencé la maniobra, en ese momento me di cuenta que en la acera había un desnivel, como las que hay en las entradas a los garajes. En ese momento mi cabeza pensó -¡seguro que no est-a permitido aparcar aquí! Se lo comenté a una amiga que estaba conmigo y me dijo que antes ahí había  una entrada a un garaje y que ya no. Me reí de mi pues había permitido que una creencia me limitara pues  tengo unida la idea de desnivel en la acera a entrada a un garaje, a una zona de vado, aparqué y me olvidé.

Por la noche, ya en casa, me llamó otra amiga y me habló de una conocida suya, ella deseaba con todas sus fuerzas tener un hijo, de siempre ha sido muy niñera y es una de las mayores ilusiones de su vida. Aún así y, a pesar, de su buena situación personal, no lo tiene pues una de sus creencias es que para tenerlo hay que estar casada.

Cuando terminé de hablar  con mi amiga pensé que ambas historias tenían relación: al final nuestras creencias dirigen nuestras vidas; desde algo tan nimio como aparcar hasta algo tan importante como es tener un hijo.

Siendo conscientes de que esto es así, de que funcionamos a través de nuestras creencias, es importante que seamos conscientes de ellas y las empoderemos. ¡Empoderar las creencias! y tu, tal vez me digas, si muy bien y ¿qué hago voy a un centro de belleza y digo deseo un “empoderado de creencias “? 🙂

Si deseas empoderarte a través de lo que crees lo primero has de tomar conciencia en base a qué creencias estás construyendo tu vida y qué resultados estás obteniendo, después has de cambiar las que te limiten. Para esto estamos los profesionales que nos hemos formado para apoyar a las personas que deseen deshacerse de lo que les limita para alcanzar un nivel superior en sus vidas, a dejar de crear prohibiciones internas que en la realidad no existen.

¿Qué te parece empezar hoy a realizarte un “empoderado de creencias”? ¡No puedo imaginar mejor plan! 🙂