Sociedad Archivos - Elvira Muliterno

Amores frugales ¿son válidos?

Sentada frente a mi ordenador levanto la vista y miro por la ventana, veo el maravilloso espectáculo que cada atardecer se recrea junto a mi. Es sobretodo en primavera y en verano cuando este espectáculo es más hermoso, si cabe. 

Imagen de mi primer libro Descubriendo tu Hada interior

Imagen de mi primer libro Descubriendo tu Hada interior

Ahora vuelvo la vista a la pantalla par seguir mi trabajo y solo consigo percibir borrones de claroscuros. El sol, aún con su menguada intensidad de un astro en el ocaso de su día puede producir en mi esta sensación de deslumbramiento.

Ahora lo vuelvo a mirar y percibo diferentes formas… parece como ss se tornase azul.. ahora como si tuviese una tapa encima, ahora lo veo clarear.. en este momento como si tuviese bigote… No es un bigote, es solo que ha descendido y entre el y yo se dibuja la parte superior de un poste de la luz.

Ahora se esconde tras los árboles, lo veo poco a poco desaparecer. ¡No te vayas! No puedo dejar de mirar lo poco que ya puedo intuir detrás de las espesas ramas…desaparece y mi estancia queda casi a oscuras y siento un repentino frío recorrer mi cuerpo.

Ahora solo queda el recuerdo y la necesidad de volver a disfrutar de el mañana, aún sabiendo que el final será el mismo, al menos sé que podré disfrutar de el por un tiempo.

Me deja una sensación melancólica y me pregunto si no serán así los amores frugales, los amores que aún no siendo de verdad duran un tiempo en el que nuestro corazón se siente acariciado. Buscamos el gran amor, hablamos de almas gemelas, nos contamos historias de personas que han vivido toda su vida junto a ser ser amad@. 

Eso está muy bien, son un@s cuant@s afortunad@s, tocad@s por la varita mágica del destino. Y l@s demás ¿qué hacemos?, ¿nos dedicamos a buscar ese amor intenso y dejamos de vivir los pequeños amores, que cómo en mi atardecer, dura un ratito y en el que sabemos que finalmente acabará?

No tengo la respuesta, en ocasiones pienso que lo mejor es esperar el gran amor y que ese tiempo de espera es una preparación para el gran momento. Otras no creo que ese momento vaya a llegar, que todo es una ilusión de nuestra mente y que la vida es vivir las experiencias del día a día y que si la magia llega hasta ti, entonces hay que disfrutarla intensamente.

Seguiré buscando respuestas, el día que no las busque estaré muerta, de cuerpo, de mente o de corazón.

Hoy me quedo con el disfrute de haber, un día más, contemplado el atardecer, de hacerme preguntas y de mis emociones y sentimientos. 

Un video empoderado

¡Feliz día Internacional de la Mujer!
Para celebrarlo he subido este video en el hablo sobre la importancia de que las mujeres creamos en nosotras mismas y de cómo podemos llegar a creer más para alcanzar los objetivos que nos proponemos

¡Quiero mi lugar en el mundo!

Ayer quedé con dos amigas a merendar roscón de reyes La cafetería estaba llena y nos costó encontrar una mesa y tres sillas Una de mis amigas me llamó para decirme que se retrasaría, al poquito de esto un señor nos preguntó sí estaba libre la silla yo le dije que estábamos esperando a una amiga pero que la podía usar ya que esta se iba a retrasar, al final el retraso no fue tanto y llegó enseguida. Miré a mi alrededor y vi al señor sentado con la silla libre frente a él, me levanté y le dije que mi amiga había llegado y que, ya que no estaba usando la silla pues que me la llevaba, a lo que él me contestó: ¡mi mujer está a punto de venir, no te la puedes llevar!
¡Esto no me lo esperaba yo!
Al poco mi amiga pudo sentarse con nosotras y comentamos lo que había pasado ¿había yo obrado correctamente al no querer retener algo que en ese precios instante no necesitaba?, ¿debería haber pensado primero en mi amiga y no debería haber dejado que se llevarán su silla?
¿Perdemos las personas empáticas nuestro lugar en el mundo por dárselo a los demás?
Una vez aprendí: «cómo haces una cosa las haces todas» pienso que esta es una gran verdad y lo que pasó ayer con una simple silla me está haciendo plantearme algunos aspectos de mi vida
Si esto lo llevamos al mundo de la mujer ¿cuántas veces las mujeres cedemos nuestra silla, nuestro poder…, nuestro espacio en el mundo?

¡Mujer empodérate, abandona la tibieza!

 

 

El Apocalipsis 3: 16-17 recoge estas palabras de Jesucristo: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojala fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.” Cuando las escuché por primera vez, hace ya mucho tiempo, me impresionaron por su dureza y reconozco que estuve mucho tiempo sin entenderlas.

Hoy, no sé muy bien la razón, he vuelto a pensar en ella y me doy cuenta de que este concepto tiene mucho que ver con el de la mujer tradicional pues se nos educaba a ser y expresarnos en el mundo de una forma tibia.

Lo que se esperaba de nosotras era no destacar, no sobresalir, que nos mantuviésemos dentro de los «estándares sociales». Aquellas mujeres valientes que se atrevían a mostrar su autenticidad, su esencia femenina, su forma diferente de ser y hacer, era desterrada de la sociedad de un modo u otro. La forma dependía de la época y de su posición social, o se le repudiaba, se le tachaba de ser «una mala mujer» o se le acusaba de brujería y se las mandaba a la hoguera…

Las mujeres DEBÍAMOS encajar dentro del corsé social femenino que era templado, soso y predecible, no debíamos destacar sobre las demás. Si a esto añadimos que la principal finalidad de nuestra vida era casarnos y traer hijos al mundo, entonces podemos entender que entre nosotras surgiese una gran competencia.

En la historia de la humanidad hay muchos ejemplos de mujeres que dejaron de ser tibias para ser ellas mismas, para expresar el fuego que llevaban dentro de sí e ir a la conquista de su vida soñada. Gracias a estas heroínas que abrieron el camino hoy, las mujeres, hemos tomado conciencia de que ya no tenemos que ser tibias, que es el momento de mostrarnos tal y como somos.

Por todo el mundo se habla de empoderamiento femenino, de la revolución de la mujer. Al fin las mujeres estamos saliendo de nuestro mundo tibio para darnos cuenta de que nos gustan los contrastes y de que la aventura de la vida está fuera de lo preestablecido. Hemos avanzado mucho, sin duda, más no debemos engañarnos, queda mucho camino por recorrer.

Así, ser tibias, intentar gustar a «todo el mundo», hacer lo que se espera de nosotras es el mayor autoengaño en el que podemos caer. Pasemos del frío al calor si esto es lo que nos dicta nuestra esencia, quemémonos y sintamos en nuestra piel los vaivenes de la vida.

 

Mujer empodérate, abandona la tibieza en tu vida y adéntrate plenamente en una vida llena de contrastes, de frío y de calor, deja que la vida te toque tu piel


 

Contar nuestros sentimientos nos humaniza

Estoy feliz por el debate abierto a raíz de mis dos últimos comentarios en Facebook, ver entrada anterior a esta, parece haber un consenso general sobre la necesidad de abrir nuestro corazón y contar nuestros sentimientos a l@s demás. No parece lógico que siendo humanos sintamos que “tenemos” que esconder aquello que más nos humaniza.
El 18 de enero de 2006, hace más de 7 años, abrí mi primera ventana al mundo a través de internet, fue en mi primer blog ww.elvirasmuliterno.blogspot.com. En el empecé a escribir sobre mi día a día, mis sueños, mis aciertos y mis errores. Abría mucho mi corazón con la firme intención de que esto podría ayudar a otras personas. Después de un tiempo me fui cerrando y contando menos pues me sentía muy expuesta.
Hoy me pregunto dónde está el punto medio, ese en el que nos abrimos y permitimos que l@s demás nos conozcan sin caer en hacer de nuestra vida un espectáculo, un gran hermano.
Muchas personas me han escrito mensajes privados en los que me dicen que se sienten identificad@s con mis palabras y mis experiencias y que al leerme sienten alivio y esperanza. ¡Esto es un regalo para mi!
No quiero hacer de mi vida un circo pero si que quiero poder ayudar, supongo que el tiempo me ensañará dónde se encuentra el punto medio. Hoy no lo tengo demasiado claro.

Al fin enamorada y libre para expresarlo y vivirlo

¡AL FIN ENAMORADA, DÁNDOME PERMISO PARA EXPRESARLO Y VIVIRLO!
Si me sigues ya sabes que no suelo contar mucho sobre mi vida privada, solamente doy algunas pinceladas de vez en cuando. Aún así hoy siento la necesidad de compartir el proceso por el que estoy pasando.
Me separé un agosto de hace 14 años, a partir de ese momento busqué el amor, lo buscaba de una forma errónea, al estilo de los cuentos. Así, viví historias increíbles, unas maravillosas y otras no tanto, corrí años detrás de mi propio cuento de hadas, hasta que en 2005 tomé conciencia de lo que estaba haciendo y dejé al que era mi pareja en ese momento, nuestra relación empezaba a derivar en la imagen de Blancanieves.
Desde entonces me he cerrado al amor, me prometí a mi misma que no tendría pareja hasta que yo no estuviese preparada para tener una relación de igualdad y complementariedad. Llevo años curando las heridas emocionales y las creencias machistas que mi infancia me dejaron y que no me permitían sentirme en igualdad.
Ha sido un largo camino donde he aprendido mucho, donde me he superado a mi misma y donde he tenido que destruir mis creencias para crear otras nuevas. Me he transformado a base de trabajo personal y soledad. (Esto no quiere decir que no haya tenido otro tipo de relaciones.)
Todo mi trabajo ha dado su fruto y ahora me siento preparada para mantener una verdadera relación de pareja. Me he dado, de nuevo, el permiso para enamorarme. Y al hacerlo, me he dado cuenta de que ya estaba enamorada, antes no me permitía reconocerlo.
Así que, aquí estoy dejando aflorar mis sentimientos de enamoramiento y sintiéndome segura como mujer.
Pronto veré a «mi enamorado» y le diré lo que siento por él. No temo su respuesta, sea la que sea, lo importante es que voy a dar el paso, que voy a ser honesta sobre mis sentimientos y que me doy permiso para sentir y expresar lo que siento.
Tengo mariposas en el estómago y eso me hace sentirme viva.

El fin de los cuentos tradicionales

En mi primer libro “Descubriendo tu hada interior” hablaba de cómo los cuentos tradicionales son malos para las niñas y los niños que los escuchaban, pues les transmiten una realidad machista, dónde las niñas tienen que ser rescatadas de “sus pobres vidas” por príncipes, y a los niños se les manda el mensaje de que han de ser héroes.
A estas conclusiones parece haber llegado también la fotógrafa israe
Dina Goldstein, la cual ha presentado una colección de fotografías llamada “Princesas caídas” donde retratan a las protagonistas de los cuentos de hadas más allá de “y fueron felices y comieron perdices”.
Según la fotógrafa: -«Mi proyecto «Princesas Caídas» nació de una profunda rabia personal contra el ’y vivieron felices por siempre’ que nos dan de comer en la infancia»
Así, Dina retrata una Cenicienta que se vuelve alcohólica por culpa de la soledad, una Pochahontas encerrada en casa frente al televisor, una Bella durmiente en un geriátrico, una Caperucita Roja que se come al lobo por sus problemas alimenticios, una Sirenita, que acaba en un acuario por ser bella y diferente, una Jasmín atrapada en una guerra civil, una Bella que no se conforma con su belleza natural y pasa obsesivamente por el quirófano y una Blancanieves que al fin comprende que al casarse empieza la “vida real”, los hijos, las facturas….
Me encanta esta iniciativa y os la comparto, pues es una forma diferente de invitar a la toma de conciencia de que los viejos patrones escondidos en los libros infantiles ya no sirven.
¡Ni las mujeres somos débiles y necesitamos ser rescatadas, ni los hombres tienen el deber de ser príncipes y héroes rescatadores!

Equilibrio interior y exterior

 

Esta mañana he meditado de una forma diferente: en lugar de hacerlo mirando hacia mi maravilloso Buda, he abierto la puerta del balcón y me he puesto mirando hacia fuera, hacia el parque y el cielo. Esta forma de meditar me ha inspirado un pensamiento que quiero dejar hoy aquí.

Desde hace mucho tiempo le estoy dando vueltas al mensaje espiritual que desde las distintas religiones y corrientes espirituales nos mandan en el que nos dicen que todo lo que necesitamos para ser felices ya está dentro de nosotr@s.

En mi primer libro Descubriendo tu hada interior, ya hacia referencia a esto:

“A día de hoy puedo reconocer que por aquellos días todavía no había integrado el principal mensaje de todos los libros que había leído: “Todo aquello que necesitas para sentirte feliz está en ti” Está en mi, está en mi, me repetía una y mil veces, sin asimilar su verdadero significado.”

Hoy creo que dentro de nosotr@s podemos desarrollar la actitud necesaria para disfrutar de las cosas buenas de la vida, más no todo lo que necesitamos para ser felices está ya allí.

Me explico: puedo trabajar mi actitud de apertura hacia el amor, hacia una relación, más no puedo sentir la sensación de un abrazo, un beso, un paseo por el campo o de hacer el amor con mi ser querido, sin vivirlo de verdad.

Supongo que la verdadera espiritualidad es encontrar el equilibrio entre cuerpo, mente, emociones y espíritu. Es reconocer nuestra parte material y las necesidades de nuestros sentidos; oído, olfato, vista, gusto y tacto.

Lo que podemos elegir es nuestra actitud ante la vida, el cómo cubrimos nuestras necesidades, si lo hacemos de una forma ecológica o no para nosotr@s, a qué necesidades prestamos atención, descubrir qué necesidad es real y cuál esconde una necesidad mayor….

Todo esto es imortante hacerlo para ser más felices, más necesitamos de lo externo para alcanzar la plenitud, todo lo que las personas necesitamos no está dentro de nosotr@s. Realmente la vida nos ofrece demasiadas maravillas como para no disfrutarlas y pensar que a través de la meditación, el retiro y la conexión interior podemos sustituirlas.

Este disfrute está relacionado con conocernos, con saber lo quienes somos realmente y qué deseamos de la vida para ello es necesario pasar por el proceso de autoconocimiento y de empoderamiento personal.

 

Empoderamiento de la mujer, el resorte de la nueva sociedad

Muchas mujeres, tal vez demasiadas, cargamos dentro de nosotras ideas de minusvalía, de no merecer las cosas buenas, de que los demás son mas importantes que nosotras. Ideas que nos han sido transmitidas a través de la educación y el ejemplo recibidos a lo largo de nuestra vida.

Si las mujeres, como conjunto y cada una de nosotras de forma individual, conectamos con lo que realmente somos, realizando el ejercicio de conocernos, de saber quiénes somos y cuales son nuestros potenciales llegaremos a creer en nosotras mismas. Así podremos ser libres para decidir qué deseamos en la vida.

Para llegar a esta libertad interior, las mujeres hemos de pasar por el proceso de empoderamiento, en el cual se han de trabajar profundamente los miedos, las creencias negativas y las emociones estancadas, tomar conciencia de todo esto y superarlos.

Este proceso es urgente y necesario con el fin de que las mujeres nos posicionemos en un lugar de complementariedad con el hombre. Y he dicho complementariedad, no igualdad pues para mi son términos que debemos tener muy presentes al hablar de mujeres y hombres.

Es el momento de hablar de complementariedad frente a igualdad:

  • A nivel de leyes, de oportunidades, de las reglas que rigen la sociedad es imprescindible que hablemos de igualdad.
  • A nivel individual es prioritario que hablemos de complementariedad; pues mujeres y hombres somos muy diferentes y lo que este nuevo orden social demanda es que cada uno, cada una aportemos lo mejor de sí.

En el pasado se ha entendido la igualdad como la masculinización de las mujeres, nosotras tuvimos que adaptarnos a lo masculino para poder entrar poco a poco a los puestos de poder establecidos cuyas normas eran masculinas. Eso estuvo bien, fue necesario para abrir unas puertas cerradas desde hacía siglos a las mujeres, ahora esas puertas están abiertas y es el momento de cambiar las bases aportando la esencia femenina.

La esencia femenina es necesaria en el nuevo mundo que está surgiendo y es responsabilidad, sobretodo, de las mujeres el conectarnos con ella y mostrarla en el mundo desde la más pura autenticad, sin falsa imitación de lo masculino. Tanto mujeres como hombres estamos vivenciando un cambio de paradigma al que hemos de adaptarnos en un tiempo record.

En todo este proceso las mujeres tenemos mucho que decir pues uno de los cambios más importantes que se está produciendo a nivel planetario es la vuelta a lo femenino. Es vital para la humanidad que las mujeres creamos en nosotras mismas y que transcendamos nuestro pensamiento tradicional, de ser personas para los demás, al nuevo pensamiento; somos personas para nosotras que aportamos lo que somos a los demás.

Según sean tus emociones así será tu vida

Ayer fue San Valentín, el llamado día de los enamorados. Yo prefiero llamarle el día del Amor, en años anteriores he escrito una entrada llamada “Hoy TAMBIÉN es el día del Amor”, porque el amor está presente en cada momento de nuestra vida.

El amor es la emoción de mayor intensidad que puede sentir un ser humano. Del amor al miedo, la emoción más baja, hay todo un abanico de emociones posibles, las cuales están presentes en nuestra relación con todo aquello que nos rodea, ya sean personas, objetos, situaciones,.. ¡incluso, y especialmente, con nosotr@s mism@s!

Pongamos como ejemplo un reloj, éste está influenciado por cuándo, dónde y con quién lo compramos o por quien nos lo regaló o si lo heredamos de un ser querido…. Hay una gran cantidad de matices que harán que ese reloj suba o baje en la escala emocional, o que se sitúe en el centro, que nos cree aburrimiento o indiferencia, lo que también nos condicionará nuestra relación con el, pues si tenemos otros relojes, quedará relegado en un cajón.

Con las situaciones de nuestra vida pasa lo mismo, con nuestro trabajo o con el trabajo deseado, la comida familiar del fin de semana, nuestro tiempo de ocio, etcétera. Según sea la emoción asignada a cada situación, así será cómo la vivenciemos.

Esto, por supuesto, es muy evidente cuando se trata de personas, a cada una que entra en nuestra vida le otorgamos una cierta emoción y nos relacionamos desde ella, en ocasiones ocurre que un hecho concreto nos hace variar la emoción que sentimos hacia él o ella, cambiando automáticamente nuestra relación.

¿Te has preguntado alguna vez cuál es la relación emocional que tienes contigo?, al pensar en ti ¿qué emociones te llegan?, ¿son emociones positivas, como amor, pasión, entusiasmo o felicidad o son de temor, miedo, impotencia o depresión?

Ya sabes que las emociones son las que nos dan el impulso para la acción, así tal cómo tu sientas así actuarás y tus acciones determinarán tu vida.

Por todo ello te invito a tomar conciencia de las emociones que están presentes en tu vida y en cómo, de una forma automatizada, te están condicionando. Te sugiero que pienses ¿qué emoción me está guiando en cada situación de mi vida y con la personas de mi entorno?, ¿es la emoción que quiero sentir?, ¿me beneficia o me perjudica?

Estas preguntas te harán tomar conciencia de ti mism@ y te permitirán salir de un piloto automático que te mantiene en un circulo sin fin de acción – reacción.

Nadie puede escapar al impacto que sus emociones tiene en su vida, lo que sí podemos hacer es tomar conciencia de ellas y gestionarlas para que nos creen una realidad favorable.