Si hay empoderamiento el feminismo no tiene sentido

 

Nos encontramos en un momento nuevo de la humanidad, esto ya nadie lo duda. Las ideas, las creencias y las formas de relacionarnos del pasado ya no nos sirven. Es el momento de desterrar planteamientos antiguos que producen el estancamiento y el alejamiento de las personas.

Uno de ello que hoy deseo destacar es que ha llegado el momento de dejar de hablar de feminismo, pues este es un concepto que estanca la evolución de a las mujeres y que crea una gran división entre «ellos» y «nosotras». Cuando una mujer se declara feminista está poniendo una fuerte barreara frente al hombre. ¿Por qué está bien visto hablar de feminismo y no lo está hablar de machismo?  Ambos son dos caras de la misma moneda ¿Por qué si nosotras no declaramos feministas no pueden los hombres declararse machistas?

El mundo a evolucionado y en esta gran evolución estamos tomando conciencia de que hombres y mujeres somos parte de una maravillosa humanidad y que nuestras diferencias son las que crean vida a muchos niveles. En el momento en que la humanidad comprenda que no somos iguales sino que somos  complementarios y que nuestras desigualdades son las que hacen que el mundo continúe, en ese momento daremos un salto cuántico hacia un mundo integrador, más rico en matices y más amable para tod@s.

Por ello ahora es el momento de hablar de entendimiento, de complementariedad y de celebración de las diferencias.

Si bien es cierto que para llegar a poder celebrar lo que nos hace diferente hemos de superar los miedos que puedan estar involucrados en estas «guerras de sexo» que, en demasiadas ocasiones, hemos tenido hasta ahora. Y tal vez este miedo provenga de la bilogía pues los hombres han sometido en el pasado a la mujer por miedo a nuestro poder de tener hijos, y la mujer hemos aceptado este sometimiento por miedo a la fuerza del hombre.

La solución está al avance de tod@s y de cad@ un@ de nosotr@s y pasa por realizar el proceso de empoderamiento personal. Cuando nos conozcamos, sepamos quienes somos y conectemos con nuestro poder interior entonces, y solo entonces, sentiremos que l@s demás son compañer@s de la vida, no son enemigos, ni nos ponen en peligro. Cuando creo en mi no necesito entrar en guerra contra nadie, mi atención está en mi camino, no en los posibles ataques externos.

Por todo lo referido es el momento de dar las gracias al feminismo por todo lo que nos ha aportado, por las puertas que nos ha abierto y dejarlo ir para siempre. Si seguimos abanderándolo será como un enfermo que al curarse sigue tomando su medicina, esta ya no será beneficiosa, al contrario, le provocará una nueva enfermedad. Si mantenemos el feminismo lo único que puede hacer es separarnos a mujeres y hombre y estancar en avance de la humanidad.

¡Estamos entrando en un maravilloso mundo nuevo con el empoderamiento como base de las relaciones personales!



¡Nos vemos en las redes!