Mi entrevista con D. Federico Mayor Zaragoza

Hay momentos en los que la vida te hace un regalo, y ayer viví uno de ellos. Estuve en la Fundación Cultura de Paz que preside D. Federico Mayor Zaragoza y mantuve una reunión con él.

Esta foto es de hace un par de años cuando D. Joaquín Tamames me presentó a D. Federico

En el transcurso de esta, D. Federico me habló de política, de economía, de España, de personas….. Yo me sentía agradecida por vivir aquel momento en el que un hombre como él me explicaba en exclusividad, perdonarme este punto de egocentrismo, aquellos temas.

El motivo de esta reunión era  hablar sobre el empoderamiento de las mujeres en el mundo, él ha leído mi libro Mujer Empoderada y me comentó que estas ideas son muy necesarias para la sociedad.

Me contó que en cierta ocasión hablando con D. Nelson Mandela, le dijo que la paz en el mundo pasa por la participación activa de las mujeres en la sociedad, de que nosotras aportemos lo que somos al mundo.

Por supuesto yo estoy totalmente de acuerdo, no puede haber un verdadero desarrollo sin tener en cuenta el talento y la forma de hacer femenino, y para que haya desarrollo la paz es fundamental.

Estamos, sin duda, en un momento en que los viejos paradigmas ya no existen, han desaparecido, y los nuevos no se han instalado aún. Aquí es donde, hombres y mujeres tenemos que asumir nuestra responsabilidad de quienes somos y actuar de una forma congruente con lo que somos.

La humanidad solo podrá encontrar formas de verdadero desarrollo e igualdad cuando sus componentes, tanto hombres como mujeres, estén empoderad@s, crean en si mim@s y se expresen, de verdad tal y como son.

Con respecto a esta idea también hemos comentado la gran cantidad de mujeres, que por necesidad, inconsciencia o cobardía se han masculinizado para ir conquistando poder. Realmente estas mujeres no hacen un gran favor a la verdadera feminidad y a la contribución de la verdadera integración de las mujeres en el mundo.

D. Federico me regaló dos de sus libros “Basta ya” y “En pie de paz” con sus dos respectivas dedicatorias y al despedirnos me dijo que no abandonara mi camino, que personas como yo eran necesarias en el mundo. ¡Unas maravillosas palabras de aliento y de motivación que ya pertenecen a lo que yo soy.

Termnino esta entrada con parte de un verso de D. Federico:

…Ya no hay libertad,

libertad entera,

salvo, quizás,

en uno mismo.



¡Nos vemos en las redes!