El motivo por el cual yo abogo por cambiar el concepto de feminismo por el de feminidad es por entender que el primero es un movitiento social, de reclamación de derechos, de igualdad de oportunidades y el segundo, la feminidad aboga porque cada mujer se conecte a su esencia femenina y viva desde sus auténticos valores. El feminismo es, o fue, un movimiento muy necesario, un movimiento que rompia limitaciones a nivel de lo establecido, en conceptos de derechos y obligaciones, registrados generalmente en las leyes.
Hoy en día, en España, ya hemos conseguido que lo «socialmente correcto» sea la igualdad de género y teoricamente la tenemos. Entonces ¿por qué la realidad no se muestra acorde a esto? En mi opinión porque hay que hacer el trabajo individual de creer en esa igualdad. Por muchas leyes que hayan a favor de la integración, si mujeres y hombres no creemos en nuestras mentes y en nuestros corazones en ella nunca la conseguiremos.
Por ello es el momento de la feminidad, por ser este un proceso indivial de conexión a los valores femeninos, de creer en ellos y, uno de los puntos más importantes; de creer que son necesarios para crear un mundo mejor.
La vuelta de las personas a la feminidad, y en especial la vuelta de las mujeres, hará que el mundo esté más equilibrado y sea un mejor sitio para vivir.