¡Quiero mi lugar en el mundo!

Ayer quedé con dos amigas a merendar roscón de reyes La cafetería estaba llena y nos costó encontrar una mesa y tres sillas Una de mis amigas me llamó para decirme que se retrasaría, al poquito de esto un señor nos preguntó sí estaba libre la silla yo le dije que estábamos esperando a una amiga pero que la podía usar ya que esta se iba a retrasar, al final el retraso no fue tanto y llegó enseguida. Miré a mi alrededor y vi al señor sentado con la silla libre frente a él, me levanté y le dije que mi amiga había llegado y que, ya que no estaba usando la silla pues que me la llevaba, a lo que él me contestó: ¡mi mujer está a punto de venir, no te la puedes llevar!
¡Esto no me lo esperaba yo!
Al poco mi amiga pudo sentarse con nosotras y comentamos lo que había pasado ¿había yo obrado correctamente al no querer retener algo que en ese precios instante no necesitaba?, ¿debería haber pensado primero en mi amiga y no debería haber dejado que se llevarán su silla?
¿Perdemos las personas empáticas nuestro lugar en el mundo por dárselo a los demás?
Una vez aprendí: «cómo haces una cosa las haces todas» pienso que esta es una gran verdad y lo que pasó ayer con una simple silla me está haciendo plantearme algunos aspectos de mi vida
Si esto lo llevamos al mundo de la mujer ¿cuántas veces las mujeres cedemos nuestra silla, nuestro poder…, nuestro espacio en el mundo?



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