Después de una largas y merecidas vacaciones vuelvo diciendo ¡gracias! Gracias a la vida por todo lo vivido este último mes, gracias por las personas maravillosas que conforman mi mundo familiar, de amistad y laborar, gracias por las experiencias y por la gran ilusión con la que comienzo.
Tan agradecida estoy que en Portugal encontré la foto de la taza y no puede más que comprarla para desayunar cada día con el recuerdo de lo afortunada que soy y que en mi vida existen muchas cosas para sentirme agradecida. Tengo mis problemas, preocupaciones… más la balanza es positiva y yo voy a hacer que cada vez lo sea más.
Confío en que las cosas van a ir a mejor, yo creo de una forma visceral en el ser humano, en su bondad y en su capacidad de salir de la circunstancias en las que se encuentre.
Tenemos un año por delante lleno de oportunidades que aprovechar, de buenos momentos que disfrutar y de personas a las que querer ¿verdad que es para estar agradecid@?