¿Asombro o miedo?, ¿evolución o estancamiento?

Charles Darwin nos habló de que el miedo, generalmente, va precedido de sorpresa o asombro y es este el motivo por el que estas emociones se asemejan. Si te fijas, en la expresión de ambas hay elementos comunes; los ojos se abren mucho y las cejas se levantan, para tener un mayor campo de visión de lo que está aconteciendo a nuestro alrededor y la boca se abre, para  prepararse para gritar.

Si pensamos en esto podríamos establecer una relación entre sorpresa y miedo, entre un estímulo de algo que llega a nosotr@s que no esperábamos o que nos es desconocido y aquello que nos produce temor. Todo en la naturaleza tiene su propia armonía y esta raíz conjunta de miedo/sorpresa no es ajena a ella pues cuando en nuestra vida aparece algo que no esperábamos lo primero es hacernos una idea de lo que está pasando, abrir bien los ojos, y una vez hecho esto decidir si estamos en peligro, miedo, y tenemos que huir o si puede ser algo positivo y nos alegramos.

Las personas fácilmente asustadizas y que se dejan controlar por el miedo, se quedaran siempre en esta emoción, sin permitirse pasar al asombro y a partir de ahí investigar nuevas formas de vivir su vida.

Tal vez esta sea una de las muchas contradicciones del ser humano, tememos al cambio y el cambio es lo que nos da el impulso para  avanzar y para vivir mejor. Es en la zona desconocida, aquella en la que no nos sentimos cómod@s, aquella que solo l@s más valientes se atreven a explorar, donde radica la verdadera Vida, Vida así escrita con mayúsculas. Es una zona donde se encuentran las aventuras, como los héroes que pasan por una serie de pruebas hasta llegar a conquistar aquello que su corazón anhela.

Miedo y asombro ¿porqué nuestro cuerpo que es tan sabio expresa de forma tan parecidas estas dos emociones?, ¿será tal vez por que ambas están íntimamente unidas? El asombro y el miedo se producen ante aquello que no conocemos y esta es la puerta a la felicidad, pues el ser humano necesita avanzar para sentirse plen@.

Tal vez la gestión de estas dos emociones son la válvula que controla la evolución humana, pues los seres humanos evolucionamos al adentrarnos en lo desconocido, al explorar aquellos territorios, ya sea físicos, emocionales o espirituales que no comprendemos. Si en lugar de dejarnos llevar por el asombro que nos producen, nos dejamos paralizar por el miedo lo que hacemos es poner freno a nuevos descubrimientos que transformarían nuestra vida.

Si pudiéramos hacer un cambio en nuestra mente y percibir lo desconocido con asombro, con un miedo bajo control, podríamos dejarnos maravillar por tantas cosas que la vida nos puede ofrecer. Tal vez el mayor freno del ser humano sean sus propios miedos; miedo a lo desconocido, miedo a los otros seres humanos y sobretodo, miedo a descubrir lo que realmente es y lo que hay dentro de sí mismo. Por ello el proceso de empoderamiento es vital pues lo que hace es conocerse, conectar con el propio poder y a partir ade ahí disfrutar de las maravillosas sorpresas que la vida nos ofrece.

Dejarse sorprender por la vida, desterrar los miedos nos sitúa en el lugar en el que todo es posible, un lugar de infinitas posibilidades en el cual la vida nos brinda toda su magia.



¡Nos vemos en las redes!