Elvira Muliterno

El miedo, base del maltrato de algunos hombres hacia las mujeres

Desde hace un par de semanas están llegando a mi mujeres que admiten tener, o haber tenido, miedo a sus parejas. Son mujeres normales, como yo, mujeres con preparación, modernas, que trabajan y que participan activamente en la sociedad. Un ejemplo es el de una conocida mí, se separó hace tiempo y, a día de hoy, cuando sale con otros hombres teme que su ex marido le vea. Al hablar con ella me reconoció que él está presente en su vida y en mente de una forma muy activa.

Como muchas veces me pasa, primero me llega «por casualidad» una información y partir de ahí yo empiezo a preguntar y a investigar. En esta ocasión, el resultado ha sido bastante alarmante y podría parecer que no es una muestra de la realidad pues he encontrado muchas mujeres que me han asegurado sentir este miedo.

Y sé, que esto no es algo normal, ni que todas las mujeres lo sientan, ni que todos los hombres lo hagan, lo que también sé es que hay mujeres que se sienten así, y que no lo manifiestan por el temor a ser juzgadas y abandonadas.

Ya sabemos que hay muchos tipos de miedos, yo al que me estoy refiriendo es al psicológico. Ese miedo que muchas, o algunas, mujeres llevan dentro de si a no ser queridas, a no ser aceptadas si se muestran como son. Y es que a lo largo de la historia, hemos aprendido a callar, a anteponer a los demás a nuestras propias necesidades y, en muchas ocasiones, aún conservamos ese chip mental y emocional que nos dice que si damos prioridad a nuestras necesidades somos egoístas, que las de los demás están por delante de las nuestras.

A esto, a lo que sienten muchas mujeres por la educación recibida, hay que añadirle lo perdidos que están algunos hombres. El papel del hombre y de la mujer ha cambiado tremendamente, en algo más de una generación. Tal vez haya sido un cambio demasiado rápido y drástico para que nos hayamos podido adaptar a el y aceptarlo de verdad.

Estoy convencida que los hombres que están utilizando este tipo de intimidación, o violencia, ya sea física, mental o emocional lo hacen porque ellos sienten miedo, miedo a los cambios de las mujeres, miedo a perdernos, miedo a no ser queridos, y sobretodo a no ser necesitados.

Es necesario que estos hombres comprendan que hay otras formas de relación entre hombre y mujer y que el maltrato no es la solución. Es necesario desterrar los miedos, saber que un@os y otr@os nos necesitamos, que somos parte de un mismo Todo y que solo el respeto a la forma única de ser de l@s demás crearán relaciones que nos nutran y que nos hagan avanzar hacia la felicidad y hacia un mejor mundo.

También es necesario que las mujeres aprendamos a querernos, a poner límites y a no dejar que el maltrato se cuele en nuestras mentes y en nuestros corazones. Esto se consigue a través del empoderamiento personal.

Esta es una tarea conjunta, de mujeres y hombres, de la sociedad, de volvernos a reeducar, de implantar nuevas formas de relación donde cada un@ exprese lo mejor de si. Una bonita tarea ¿verdad?

 

Es hora de unirnos para erradicar la discriminación hacia las mujeres

Noticia del ABC:  «Tenía 23 años y aunque su nombre no ha sido desvelado todavía, su muerte quedará grabada en la conciencia de miles de personas en la India. En este tanatorio de Singapur descansan los restos mortales de la joven universitaria que fue violada hace dos semanas en un autobús. Iba acompañada de un amigo, cuando varios sujetos se echaron encima de ellos. A él le dieron una paliza. A ella la llevaron a la parte de atrás del vehículo, donde fue violada y golpeada con una barra de hierro. A consecuencia de las heridas, la chica fue ingresada en estado muy grave, donde ha fallecido tras varias operaciones sin éxito. Lo seis salvajes, incluido el conductor del autobús, fueron detenidos y están en prisión a la espera de ser juzgado» http://www.abc.es/videos-internacional/20121229/fallece-joven-anos-violada-2061679163001.html

¿Hasta cuando se van a producir en el mundo noticias como estas? Los seres humanos nos creemos las criaturas más avanzadas sobre la faz de la Tierra ¿De verdad que lo somos? ¿Por qué algunos hombres necesitan mostrar «su superioridad sobre la mujer» maltratándola? ¿No será que se sienten inferiores? Basta ya!!!!!

Es el momento de unirnos mujeres y hombres de buen corazón para erradicar la lacra del maltrato físico, psicológico y de cualquier tipo de discriminación sobre las mujeres.

La humanidad está compuesta por Mujeres y por Hombres con nuestras diferencias, esto es lo que hace la vida interesante.

¡Basta ya! de seguir la senda que algunas religiones nos ha marcado y nos sigue marcando con su ejemplo de relegar a la mujer a un segundo plano, de querer que seamos madres sin tener una relación sexual, de ponernos en altares ejemplos de pureza inalcanzables. ¡Basta ya! yo no soy pura, no quiero serlo, soy una mujer de carne y hueso, con mis debilidades, con mis inquietudes, mis sueños y mis pasiones.

¡Basta ya! de que me diga lo guapa que tengo que ser, lo mona que tengo que ir vestida, lo maravillosa que me tengo que mostrar… Yo me levanto con ojeras y despeinada, no me parezco en nada a las modelos de las revistas ¡Bueno tampoco ellas se parecen a ellas misma! A veces acierto con la ropa y a veces voy un poco disfrazada.

¡Basta ya! de que las mujeres no nos creamos merecedoras a llegar a los puestos de responsabilidad, de que intentemos hacernos un hueco en un mundo económico creado por y para el hombre sin conseguirlo, de nos ser participes al 50% de la responsabilidad del funcionamiento del mundo.

En la humanidad somos Mujeres y Hombres y ambos tenemos los mismos derechos. ¡Basta ya de que algunos hombres se crean los dueños del Mundo y crean que las mujeres estamos a su disposición!

Es hora de que las mujeres reclamemos nuestros derechos, de verdad, que creamos en nosotras mismas y que exijamos lo que es nuestro y no hemos sabido, hasta ahora, conquistar.

AHORA ES EL MOMENTO ¿te unes?

¡Mi oasis SI tiene agua!

Soy una emprendedora en momentos de crisis y, en ocasiones, más difícil que superar las circunstancias adversas es sobreponerme a los comentarios de algunas personas. Personas que con muy buena intención me dicen: «en España no hay nada que hacer, es muy difícil que lo logres, solo vas a perder el tiempo y el dinero…» y mensajes de este tipo.

Un ejemplo de esto es lo que me ha sucedido este fin de semana; estaba con una persona muy cercana a mi y le contaba sobre los proyectos que tengo en marcha. A modo de metáfora, de dije que después de una larga travesía por el desierto en la que, en ocasiones, lo más prudente parecía abandonar,  vislumbraba un maravilloso oasis, que ya veía la palmeras y que sabía que allí me aguardaba un remanso de paz… Imagínate estaba yo metida en el relato del camino hacia mi sueño, aderezado con mi vena poética. Realmente estaba vivenciado mi llegada, ¡al fin!, a mi destino…. De repente la voz tajante de esta persona me sacó de mi relato diciéndome ¡Pues seguro que en ese oasis no hay agua!… y ¡ya está! se quedó tan tranquila. No era consciente de que en un momento había cambiado una imagen que me daba la motivación para seguir a una en la que ya no había nada, sólo sequedad, sequedad de sueños, de ilusión, de felicidad.

Gracias a que conozco la PNL y soy consciente del poder de las palabras, enseguida quité la imagen que me había transmitido de mi oasis sin agua e imaginé una fuente con un potente caudal, para mi el agua representa los sueños cumplidos y la abundancia.

Si no hubiese cambiado rápidamente esta imagen mi motivación podría haberse visto afectada a nivel inconsciente.

Las palabras tienen una gran fuerza y magia, y hemos de estar muy alertas a los mensajes que nos envían los demás. Es fundamental discernir entre las que nos impulsan o las que nos retienen. Es necesario aprender a no dejar entrar en nosotr@s mensajes limitantes, a decidir conscientemente qué vamos a escuchar. Hoy, más que nunca, en este ambiente tan pesimista en el que nos encontramos tomar esta actitud es más necesaria que nunca.

Además, sea como sea la situación del país, yo me aplico esto que aprendía hace mucho tiempo y que me parece una verdad colosal: “si lo intestas quizá, si no jamás”

Es imperativo tomar conciencia de qué escuchamos y a qué palabras damos crédito. Pregúntate y toma conciencia: ¿A quién escuchas?, ¿a qué palabras les otorgas crédito?, ¿qué resultado obtienes con ello? Empodérate, cree en ti y sal a la vida con todo tu poder interior ¡seguro que antes o después consigues tus sueños!

No dejes que nadie por sus miedos o pesimismo te transmita su imagen de tu oasis sin agua. Pues la vida, incluso en tiempos de crisis, está llena de maravillosos oasis esperando que valientes, como tu, que se atrevan a cruzar el desierto.

La revolución de la humanidad, la revolución interna

Estamos asistiendo a una gran revolución humana compuesta por diversas revoluciones y una de ellas es la revolución femenina, la revolución que está cambiando la forma de ser y estar en el mundo de la mujer

Llevamos algo más de un siglo de luchas por los derechos de la mujer, en este tiempo hemos cambiado las leyes y lo que es socialmente correcto pensar con respecto a la mujer. De esta forma, la mujer hoy está, teóricamente, en igualdad de derechos y obligaciones que el hombre. Y digo teóricamente pues las estadísticas nos muestra una y otra vez que no es así, nos muestran que las mujeres tenemos unos salarios menores que nuestros colegas los hombres, que estamos menos presentes en los puestos de poder, y todo ello a pesar de que nosotras contamos con un nivel de formación superior a ellos.

Entonces ¿qué está pasando? La respuesta es sencilla, si bien hemos logrado que externamente lo correcto es hablar de igualdad y abogar por ella, no hemos realizado el cambio interno necesario para ello. Me explico, podemos decir que hombres y mujeres tienen igualdad de oportunidades más si en nuestra mente y en nuestro corazón no se ha hecho esta transformación de pensamiento y sentimiento, EL CAMBIO NO ES REAL.

Una de las revoluciones que el mundo está experimentando dentro de la Gran Revolución en la que se encuentra, es la de que hombres y mujeres creamos y sintamos, de verdad que somos complementarios y que nuestras diferencias son las que crearán un mundo mejor. La revolución que está sucediendo en el mundo a nivel de mujer es que nos estamos mirando hacia dentro y estamos empezando a creer realmente en nosotras, en nuestra forma individual de hacer las cosas, en que nuestra esencia es necesaria en el mundo. Esta revolución interna está llegando también a muchos hombres, a sus mentes y a sus corazones, los cuales también viven desde dentro la complementariedad con la mujer.

La revolución en la  que estamos sumergid@s, es una revolución silenciosa, preciosa y muy real, pues es la revolución que proviene desde los corazones de las personas. ¡Esto no puede más que completar la acción que empezaron nuestras amigas e heroínas, las primeras feministas!

Esto es por lo que digo, y realmente he recibido críticas feroces de algunas feministas, que es el momento de pasar del feminismo al empoderamiento, es decir, es tiempo de pasar de luchar por los derechos a pasar a asumir la responsabilidad personal de qué estoy sintiendo, pensando y haciendo con respecto de mi estar como mujer en el mundo.

No llega a dos años que está instalada la ley antitabaco en España, y ya nos parece extraño que se pudiera fumar, por ejemplo en los aviones. Lo mismo pasará cuando las revoluciones que están presentes en el mundo den sus frutos, un día miraremos un día atrás y pensaremos que cómo se podía antaño discriminar a un ser humano por su género, tendencia sexual, color de piel, religión… o cualquier otra circunstancia. Tod@s somos seres humanos, parte de una maravillosa y diversa humanidad, con un gran potencial para crear un mundo mejor.

La verdadera revolución  llegará cuando cada uno de nosotros, cada una de nosotras, crea en sí mismo, en sí misma, en su poder interior, se empodere, y vea a los demás seres humanos como compañer@s de viaje.

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Vuelvo diciendo Gracias

Después de una largas y merecidas vacaciones vuelvo diciendo ¡gracias! Gracias a la vida por todo lo vivido este último mes, gracias por las personas maravillosas que conforman mi mundo familiar, de amistad y laborar, gracias por las experiencias y por la gran ilusión con la que comienzo.

Tan agradecida estoy que en Portugal encontré la foto de la taza y no puede más que comprarla para desayunar cada día con el recuerdo de lo afortunada que soy  y que en mi vida existen muchas cosas para sentirme agradecida. Tengo mis problemas, preocupaciones… más la balanza es positiva y yo voy a hacer que cada vez lo sea más.

Confío en que las cosas van a ir a mejor, yo creo de una forma visceral en el ser humano, en su bondad y en su capacidad de salir de la circunstancias en las que se encuentre.

Tenemos un año por delante lleno de oportunidades que aprovechar, de buenos momentos que disfrutar y de personas a las que querer ¿verdad que es para estar agradecid@?

La libertad de la mujer pasa por su libertad interna

Para el Banco Mundial, el empoderamiento es “la libertad de elección y acción”. Si las mujeres deseamos ser libres para elegir y para actuar primero hemos de ser libres internamente, libres de nosotras mismas, de nuestras creencias y emociones limitantes, esta es la verdadera libertad.

El proceso de empoderamiento comienza por la individualización, por identificar nuestros puntos fuertes, por conectar con nuestra esencia femenina, sin estereotiparla, por romper con las ideas que proceden de la mujer tradicional y que, en muchos casos, hemos heredado sin cuestionarlas, por conocer aquello especial que podemos aportar cada una, individualmente, a la sociedad, por actuar en base a nuestra autenticidad, desde la expresión de lo que realmente somos, sin copiar modelos de poder establecidos. Todo esto nos aporta sentido del yo y poder personal. Este proceso termina cuando la mujer  ejerce ese poder en la sociedad y esta le reconoce poder para influir.

Una mujer empoderada es aquella que se conoce que toma conciencia de sí misma, destruye sus barreras internas, se sabe capaz de superar los obstáculos que la vida le pondrá, vive su vida desde su autenticidad y desde una feminidad sin estereotipos, pasa a la acción para conquistar sus sueños y vivir una vida plena. Una vez realizado este proceso la mujer ha de proyectar su potencial a la sociedad aportando su esencia femenina.

 

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